Como era de esperar, la recaudación de las salas de cine del pasado fin de semana, inicio de la Eurocopa 2012, ha arrojado cifras desastrosas para la industria: tan solo 4,1 millones de euros, lo que supone el segundo peor dato desde que en la semifinal de la Copa del Mundo de 2010 solamente 3,5 millones de euros llegaran a los cines españoles.
Junio es tradicionalmente un mes nefasto para las taquillas de nuestro país, y la unión de exámenes finales e inicio del verano dejan las salas vacías en el que suele ser la peor temporada del año para el cine. Los datos son aun peores cuando coinciden con eventos deportivos, como es el caso, que dejan habitualmente a la gente en casa o la llevan a los bares para cambiar las películas por los partidos de fútbol de la Eurocopa.
Sabiendo esto, las distribuidoras suelen evitar que sus estrenos lleguen durante el primer mes del verano y más aun los fines de semana de competición, convirtiendo la carencia de novedades interesantes en la cartelera en un factor adicional para el hundimiento de los datos de taquilla.
Esta caída en la recaudación ahonda en la herida de la industria española, que ya ha visto como el año iniciaba con datos muy poco halagüeños, y que solo pueden ir a peor en las próximas semanas a medida que se acerca la final de la Eurocopa, especialmente si la Selección Española sigue en la competición.
