Seguramente todo el que vea por primera vez un vídeo de Keenan Cahill no podrá por menos que sonreír. Pensarás “menudo personaje”, e incluso que te preguntarás por qué es tan raro -padece una extraña enfermedad degenerativa que detuvo su crecimiento a los 8 años-. Pues bien, Keenan Cahill, a punto de cumplir los 17 años, es el primer famoso consolidado en Estados Unidos, hecho a sí mismo a través del milagro de Internet.
Todo empezó en agosto de 2010 cuando Cahill colgó en Youtube su primer “hit”, Teenage Dream de Katy Perry. Delante de la webcam hacía lipsyncing -sincronizar los labios al mismo tiempo que la letra de la música- y hacer un poco el chorra. Ese vídeo ha sido visto a día de hoy más de 52 millones de veces.
Posteriormente el boom hizo que grabara más vídeos, su canal de youtube comenzó a ser muy frecuentado y a principios del 2011 la consolidación fue definitiva después de aparecer en la MTV y en el late night Chelsea Lately. Más programas y más visitas después hace un cameo con su sincronización de labios para la canción Uncharted de Sara Bareilles. En julio de 2011 se une al backstage de Glee! Live, el programa de música más popular de los Estados Unidos, participando además en la versión de esta serie del Don´t stop believing de Journey. Aparece en anuncios publicitarios, promociona el World Wrestling Entertainment, participa en el programa America´s Next Top Model y continúa editando vídeos en su canal, pero ahora en compañía de las estrellas a las que ‘versionea’: Katy Perry, 50 Cent, Maroon 5, LMFAO, David Guetta, Taio Cruz, Justin Bieber, Britney Spears o Brad Pitt, entre otros muchos, graban con él.
Tras ese aspecto entre enano y hobbit, estamos ante un fenómeno que sólo se puede explicar si miramos atrás en el tiempo y recordamos a Webster o Arnold, aunque en esta ocasión lo novedoso es el poder de Internet frente a la televisión.
Sin entrar a analizar demasiado -eso sería otro post-, lo cierto es que en Estados Unidos -y en todo el mundo- estas cosas de hacer comedia en torno a alguien con problemas se estila mucho, aunque moralmente pueda ser censurable. Pero Keenan Cahill está encantado; más allá de lo que se pueda pensar acerca de lo que hace -que desde luego aporta poco a nuestras vidas más allá de unas risas-, es un chico que ha hecho bueno el dicho surfero: “Cuando venga la ola, no la dejes pasar”.
Cahill incluso ha creado su propia marca de ropa, Just Love Apparel, en la que el protagonista es el símbolo del corazón que encaja él mismo en todas sus “actuaciones”. Si la gente se ríe con él o de él da igual, Keenan Cahill se ríe de todos y de todo y lo está aprovechando. Jamás a alguien le había costado tan poco convertirse en una celebridad y hacer negocio. ¡Olé por él y por el milagro de Internet!
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